Las grietas de la piscina, un gran problema con solución

Como ya sabréis todos aquellos que tengáis una piscina en vuestra casa, el mantenimiento de ella a veces puede ser un poco pesado, sobre todo si ya tiene varios años, ya que los materiales con los cuales se construyó se van deteriorando, por eso es muy importante realizar una reparación de piscinas siempre y cuando sea necesario, y no dejar que pase el tiempo ya que el problema puede ir empeorando.

Uno de los problemas principales de reparación de piscinas, son las grietas, ya que al principio suelen ser muy pequeñas, casi imperceptibles, pero si no las detectamos a tiempo y las reparamos, el problema irá aumentando, ya que cada vez las grietas serán más grandes y aparecerán más, por esta razón, al mínimo síntoma no dudéis en poneros en contacto con especialistas.

A continuación, en el nuevo artículo de hoy queremos hablar de los pasos que debemos de seguir desde que detectamos una grieta, hasta que la reparamos por completo.

 

¿Qué debemos hacer con una grieta en nuestra piscina?

El primer paso que debemos de realizar para llevar a cabo la reparación de piscinas, es detectar todas las grietas existentes, y a continuación, con la ayuda de una espátula especial para piscinas y un martillo, iremos quitando todo el gresite que consideremos que no está en las condiciones adecuadas para permanecer en la piscina.

Después de este paso, deberemos de agrandar la grieta, pero no de cualquier forma, ya que para asegurarnos de que la reparación de piscinas será la correcta, tendremos que hacer una forma de “V” en la grieta, ja que de esta forma al rellenarla, como hace una forma empicada, nos aseguraremos de que la grieta ha sido bien cubierta, pero antes de rellenarla es necesario eliminar con un pincel o una brocha, todo el polvo que se haya podido acumular.

Una vez solucionado el problema de la grieta, para que el problema no vuelva a aparecer, lo que debemos hacer es realizar una imprimación, que sirve para que el producto que hayamos añadido para rellenar la grieta se adhiera bien y que, con el paso de los años, no se separe.

Otra de las cosas que debemos añadir encima de la grieta es aplicar plaste con una espátula y dejarlo secar aproximadamente un día entero y, por último, lo único que faltará para acabar este trabajo es volver a poner una capa de gresite nuevo, que habíamos quitado a continuación y ya habremos acabado la reparación de la piscina.

Si queréis saber más sobre este tema, no os podéis perder las siguientes entradas a nuestro blog.